Abril 5, 2016 Nutricoaches

21km zancada a zancada

Llega un momento en el que tu nivel de motivación se encuentra por las nubes porque ha salido el sol, has comido bien, has descansado, el sol te da de medio lado y te ves mas guapo y alguien en ese exacto momento te dice… “Pues hay una media maratón muy chula en Madrid que seguro podrías hacer”

Tu nunca has corrido mas de 15km seguidos en tu vida, mides 175cm y pesas 80kg, pero toda la vida haciendo deporte tiene que servir para algo, piensas. Por lo tanto se alinean los planetas y te apuntas a esa aventura para la cual te ves sobrado.

Pasan unos días y sigues pensando que no va a ser tan complicado, has hecho una marca casi parecida, en la cual has ido bien, a un ritmo no muy malo, habrá ambiente que es mas motivador y ¡que demonios! Los objetivos están para cumplirlos.

1 semana antes te propones “hacer algo” porque a pesar de que siempre corres ciertas distancias, será momento de hacer algo mas largo, sales entonces a nivel del mar, mientras estas de vacaciones en un ambiente propicio y distendido y haces 16km, cual es la sorpresa cuando a partir del km 5, empieza a doler la rodilla, una molestia que no parece preocupante, continuamos entonces, pero en el km 12 cuando ya no hay vuelta atrás el dolor es cada 5 o 6 zancadas, un dolor punzante y muy molesto que genera una sensación horrible, pero piensas que esto es un objetivo y como un día oíste, zancada a zancada se consigue tu objetivo.

Te das cuenta que si vas un poco mas rápido el dolor es menor y por lo tanto consigues acabar. ¡DIOS! El dolor es mayor cuando acabas…

Te lo planteas por un momento, “quizás no puedas”, pero esa idea se va de la cabeza y entran otras, “voy a estirar bien”, “hare poca cosa esta semana para no cargarme”, “visito al fisio”, por supuesto mama te dice que no corras, pero tu sabes que esa no es una opción. El fisio te dice que te cuides o no vas a llegar, pero a ti ya solo te duele cuando te aprietas, ya nada al andar, ni si quiera montando en bici o nadando.

¡Estamos listos! Las 8 de la mañana, no hay dolor y un exceso de motivación, no solo te planteas correr por primera vez si no hacer marca incluso, menos de 2 horas para ser la primera vez no estaría mal ¿no?

¡PUM! Empezamos, música, jaleo, vitoreos, aplausos… Dolor, no llevas ni 2 km y comienza el dolor, se te pasa por la cabeza algo que estudiaste una vez, el exceso de motivación puede hacerte caer. Pero sigues, empiezas a cuestionarte cuanto duraras, no has llegado al km 2 y todavía te quedan mas de 19, pero te metes en el grupo de 1 hora 45 minutos porque te encuentras cardiacamente bien.

En el 3er km decides “engancharte” a alguien que lleve tu mismo nivel, vas a gusto y cómodo, sin prisa y sin pensar mucho, pero en el km 5 el dolor se hace muy agudo, recordando el dolor de ese km 15 en la playa, vuelve ese pensamiento de abandono, de que no vas a acabar.

Es entonces cuando te vienen a la cabeza esos videos de motivación que ves habitualmente que te hacen ver que esto es la misma vida, los caminos que cuestan, que se hacen largos pero que de verdad ansias.

Hasta el km 10 acompañado por alguien mejor que tu, que sabes que tiene que apretar pero que te acompaña y aguantas, a partir de este momento cambiamos de acompañamiento y la carrera se hace cuesta abajo, y lo que pensabas que iba a ser mas fácil resulta que la rodilla sufre mucho mas por el movimiento excéntrico, por lo tanto solo queda pensar una cosa “Zancada a zancada”, sin mirar atrás y buscando objetivos a corto plazo.

La carrera se hace muy largo, no por los 21km si no por la carga psicológica y pensar que lo único que te va a llevar hasta la meta es tu fuerza de voluntad, tu empuje y tus pelotas.

No abandones, es lo único que me pide mi cabeza, no esperes que nadie la haga por ti ni pienses que nadie te lo va a poner mas fácil, es decisión tuya y obligación tuya.

Llega el km 21, solo quedan unos metros y lo que esperabas llega, piensas todo lo que has dejado atrás y principalmente todo lo que has conseguido, lloras, porque ha dolido, pero realmente lloras porque lo has conseguido y como alguien me dijo una vez “no dejes que algo que no habla te domine”.

Tu eres tan grande como tu mismo quieras ser, zancada a zancada.

3 de Abril 2016

21.097m

1 hora 50 minutos

¡Conseguido!

 

Gracias Estrella por acompañarme hasta el km 10!

Gracias Papa por acompañarme a la Meta!

Gracias Mama, Pilar, amigos, por los ánimos, antes, durante y después!